martes, 16 de abril de 2013

Exitosa presentación del tema de "La Huerta"


El viernes pasado, en Xoxo Resto Bar y con el auspicio de Tigo Promoción Deezer, se llevó a cabo el Lanzamiento de la película “ La Huerta”, tercer filme tarijeño del director Rodrigo Ayala, de la empresa Toborochi Films, cuyos anteriores largometrajes han tenido gran éxito a nivel nacional. Así mismo, se tuvo la presencia de la banda Uno + Uno, que compuso la canción original “La Huerta del Amor” para la película y estarán de gira por distintas ciudades de Bolivia. También estuvieron presentes los actores acompañados de sus familiares y amigos. (El País)

lunes, 15 de abril de 2013

OH! (Los Tiempos): Rodrigo Ayala:«El humor es subversivo»

CINE | ESTE PROLÍFICO DIRECTOR TARIJEÑO ACABA DE TERMINAR UNA TRILOGÍA DE PELÍCULAS QUE MUESTRA ENTRE OTRAS COSAS, LO SIGNIFICATIVO PERO DIFÍCIL, DE HACER CINE EN BOLIVIA.


Mónica Oblitas


OH! ¿Cree que un director tiene un tipo de relación diferente con su película cuando tiene que pelear por ella económicamente centímetro a centímetro como Usted (y el resto de artífices) está haciendo?
Bueno, en nuestro caso estás obligado a involucrarte en el proyecto por completo. Es un desafío que comienza en la formulación de la idea y solo termina cuando terminas de distribuir la película. Por otra parte,  sabes que en cada película estás corriendo un riesgo, tanto desde el punto de vista creativo, como desde el económico; inviertes tiempo, creatividad y recursos, por tanto la película se convierte en parte esencial de tu vida. 

OH! ¿Podemos hablar de un boom del cine chapaco?
Si tomas en cuenta que hasta hace cinco o seis años la producción era prácticamente inexistente y que en este último lapso se han producido ocho largometrajes y una cantidad importante de cortos, se puede pensar que se está viviendo un momento importante que ojala pueda cuajar en un movimiento cinematográfico significativo. 

OH! ¿Hay algo en especial que lo caracteriza?
 El cine tarijeño no es un todo homogéneo y le falta bastante para “tomar cuerpo”, para terminar de desarrollarse. Creo que una facilidad con la que contamos, es con la desenvoltura de los actores, a pesar de los vacíos que existen en cuanto a formación. Creo que eso tiene que ver con el hecho de que de manera tradicional los tarijeños están vinculados a determinados tipos de expresividad artística; las coplas o los cuentos, por ejemplo. Si me preguntaras sobre el futuro, me da la impresión que inevitablemente este cine pondrá mucho énfasis en lo narrativo. Creo que es así, precisamente por la fuerte carga de creatividad que tiene la cultura popular tarijeña en ese sentido. Pero es solo una especulación, veremos qué pasa a futuro. 

OH! ¿Cómo vivió Tarija este nuevo surgimiento del cine? ¿Cuál es la respuesta del público? ¿Cree que se siente identificado con sus películas?
Si de algo no me puedo quejar es del respaldo de la gente y las instituciones a nuestras producciones. Ese respaldo se ha expresado tanto en la asistencia a las salas (en el caso de “Día de Boda” batió récords, en el caso de “Historias de Vino, Singani y Alcoba”, a pesar de que no había cine, la gente se dio cita para verla en lugares como la plaza, o el Paraninfo Universitario), como en el apoyo diario, en la calle, en el momento de filmar, etc. Puede ser que la gente de la calle no teorice sobre la importancia del cine, pero la percibe, sabe que es algo que tiene que hacerse. 

OH! En La Huerta habla de la decadencia de la clase media, algo parecido a lo ocurrido en Zona Sur, lo mismo pasa con sus dos anteriores películas ¿considera tan fuerte este argumento?

Digamos que no soy fundamentalista, pero que creo que un buen principio para cualquier cineasta es hablar del medio en el que se mueve, del que ha salido. Mis películas lo que han tratado de hacer es una descripción de la clase media tradicional tarijeña, y si hablas de ella es inevitable hablar de sus temores, sus crisis, etc.
El tema de la clase media tradicional  siempre ha sido importante para mí, sobre todo desde el momento en que comenzó a ser desplazada por esa nueva clase media emergente  que comenzó su despegue hace veinte o treinta años y que hoy domina diversos espacios políticos y económicos. Precisamente mi primer ensayo escrito en clave humorística “Personajes Increíbles Vistos por un Clase Mediero en Crisis”, trataba sobre ese tema. Posteriormente he escrito otros textos y artículos publicados por diversas organizaciones de investigación social, “Tarija: Escenario de las Tres Batallas”, que habla sobre la crisis de la estructura social en Tarija por ejemplo, o “La Construcción del Nuevo Paisaje Político Tarijeño” donde hablo de los nuevos actores.
Tal como la época de la revolución nacional trajo consigo  el hundimiento de los sectores tradicionales y el surgimiento de una nueva burguesía,  nuestra época se caracteriza por la emergencia de esa nueva clase media y el arrinconamiento de la tradicional. Mis películas las veo como  una crónica donde se describe la vida de este segmento, tomando como base sus relaciones personales; de esa manera aspiro a que el público se vea reflejado viéndolas, y que a que a futuro den pistas sobre cómo vivía la gente en este lugar y en este momento. 

OH! ¿Cuál es la respuesta del público de clase media que las ve?
En general creo que es buena; va a verlas y como sabemos el público que va al cine en Bolivia es de clase media. Creo que la gente en nuestro país sabe como reírse de si misma. 
 
OH! ¿Qué destaca de los actores y actrices con los que ha trabajado más frecuentemente?
Creo que hemos formado un grupo actoral importante en Tarija y eso se refleja en “La Huerta”. Son actores desenvueltos. No estoy descubriendo la pólvora si te digo que es fácil ir trabajando con el mismo grupo actoral; muchos directores lo han hecho. En mi caso es algo que siempre me ha gustado; te doy un ejemplo más allá de mi etapa en el cine tarijeño: con Valeria Catoira comenzamos a trabajar hace más de veinte años y ahora es una de las protagonistas principales de “La Huerta”.

OH! Haciendo un poco de autocrítica, ¿qué considera que quisiera cambiar como director?

Revisar una película es ir descubriendo como podrías haberla hecho mejor. Evidentemente es un tipo de escultura que podría no acabar nunca. En mi caso creo que en esta última etapa hemos ido experimentando y desarrollando un género. 

OH! ¿Cree que se traduce algo de Rodrigo Ayala en las películas?
Obviamente hay varias cosas que se traducen. Siempre debería traducirse algo tuyo en un trabajo de este tipo. Creo que mi sentido del humor en algún caso, pero sobre todo mi visión de las relaciones personales.  En “La Huerta” se habla mucho de las características de las familias tradicionales tarijeñas, que es el medio donde me crié: el grupo familiar viendo junto la televisión, los cumpleaños que son verdaderos acontecimientos sociales, las sobremesas, etc.

OH! ¿Drama o comedia? ¿Por qué?
En mi caso por simple gusto y predisposición en el momento. Creo que cualquier género puede describir algo de manera adecuada y limitarse a alguno de ellos es autolimitarse. En mi caso, cuando comencé la trilogía que estoy terminando con “La Huerta” tenía muchas ganas de hacer comedia. Creo que el género que elijes tienes que adecuarlo a tus intenciones y sensibilidad. 

OH! ¿Cómo describiría la próxima trilogía que está preparando?.
 En este caso trataremos de abordar otros géneros. “La Casa de Piedra” que recibió un apoyo para desarrollo de Ibermedia, describe el reencuentro de un exguerrillero con su ciudad y su familia. En “Luna de Verano” estamos tratando de reflejar una crisis de pareja de mediana edad  y “Gringo Limón” que estamos desarrollando con Virginio Lema, describirá un tipo de personaje tarijeño que vive al límite, que de alguna manera refleja una generación. 

OH! Y en el caso de “La Huerta”, ¿cómo considera que es la mezcla de la comedia y el suspenso con un tono negro?
Ha funcionado bien. El humor es subversivo y el suspenso agrega interés a la trama. “La Huerta” es una película de género y por lo menos las reacciones que hemos tenido hasta ahora nos dicen que ha funcionado; la gente está satisfecha con el planteamiento. 

OH! ¿Qué ha sido lo más difícil durante estos años cómo director de cine en Bolivia?
Lo más molestoso es el armado y manejo financiero de las películas. A veces creo que sería ideal estar en otro tipo de industria donde haya productores   (y financiadores)  especializados, pero después también pienso que probablemente en ese caso no tendría la libertad con la que trabajo ahora. 

OH! ¿Y lo más satisfactorio?
El producto como  tal; que conlleve todo lo que hemos hablado en esta entrevista. El tener una idea y luego verla plasmada en la pantalla. Tanto el proceso creativo como el resultado final son ampliamente satisfactorios.  

Miradas (Página Siete): La huerta, el nuevo filme de Rodrigo Ayala



Gonzalo Díaz de Oropeza

El próximo 2 de mayo se estrenará en Tarija la película del director tarijeño Rodrigo Ayala Bluske llamada La Huerta, protagonizada por Luciana Acosta, Liliana Arce, Mónica Beccar, Valeria Catoira, Beto Martínez, Virginio Lema, Hugo Buhezo, Adrián Vaca, Ariel Álvarez, Toto Vaca y Diego Gabriel Arana.
El estreno en las ciudades del eje central está previsto para el 9 de mayo. Este nuevo filme completa la trilogía producida por Toborochi Films formada por Día de boda (2008), e Historias de vino, singani y alcoba (2009).
Al igual que en las anteriores películas de Ayala, La huerta se aboca a describir la clase media tradicional tarijeña en “código de comedia”. Se trata, en realidad, de una comedia negra, de suspenso, como un rompecabezas, explica Ayala. En el filme muestra los miedos, las obsesiones y los temores que actualmente tiene la clase media tanto en Tarija como en el resto de Bolivia.
Al mostrar la clase media tradicional, sostiene Ayala, también se observan otros elementos de la cultura tarijeña. Por ejemplo, un aspecto que hace única a la capital sureña en relación al resto del país es la estrecha relación que existe entre los mundos rural y urbano. En Tarija, “la cultura rural se nutre de la urbana y la urbana idealiza a la rural”, lo cual está reflejado en la Huerta.
Pero éste no es el único aspecto mostrado en el filme, pues se ven otros comportamientos típicos como el relacionamiento social mediante las fiestas, las guitarreadas y el festejo de los cumpleaños, que son muy importantes en la cultura chapaca.

LAS FASES DE PRODUCCIÓN

Ayala cuenta que cuando filmaba Día de boda e incluso antes ya tenía en su mente las tres películas que Toborochi Films produjo. En el caso de La huerta, su realización tardó tres años; la etapa más larga fue la correspondiente a la elaboración del guión que, para Ayala, es el más difícil de los cinco pasos para hacer un filme. La creación de un guión, según este director, implica tener una idea y escoger y pensar la mejor forma de llevarla a la pantalla grande.
La segunda etapa consiste en buscar el financiamiento. En el caso de Ayala, sus películas no han sido subvencionadas y siempre ha recuperado la inversión que hizo. Una parte de los recursos para hacer La huerta proviene de lo recaudado con Historia de vino, singani y alcoba, que a su vez fue financiada por la recaudación de Día de boda. Otra fuente de financiamiento está constituida por los auspiciadores del filme.
Estas dos primeras fases, en el caso de La huerta, se llevaron a cabo en un año y medio. Ayala recalca que en nuestro medio la única forma de recuperar la inversión es a través de la recaudación en salas de cine, pues la venta de DVD no genera ingresos.
Posteriormente se hizo el rodaje de la película, que es una etapa neurálgica. La huerta demoró en su filmación unos 40 días sumamente intensos. Esencialmente, la cinta se filmó en dos locaciones centrales; una es la casa Aramayo Arce, que según Ayala es uno de los lugares mejor conservados de Tarija, que tendría un entorno natural muy lindo. El otro escenario es la casa de Virginio Lema, que posee una de las casas más grandes y mejores bibliotecas del país.
Hacer una película y sobre todo la etapa de rodaje “es un ejercicio de administración muy avanzado”, sostiene, pues uno se enfrenta a imprevistos de diferente índole. Por ejemplo, cuando filmaba La huerta, tras arribar una de las protagonistas se dirigió a Ayala y le contó que recientemente se había enterado que estaba en estado de gestación, por lo que el trabajo que debía hacerse en un mes con la actriz tuvo que hacerse en dos semanas intensas, además que Ayala tuvo que modificar ciertas escenas que requerían de cierto esfuerzo físico. En esta etapa, sostiene, se deben tomar decisiones rápidas.
Tras la filmación comienza la post producción, en la cual se arma la película. Esta fase es más creativa y más tranquila, sostiene Ayala, quien habla del cineasta ruso Andrei Tarkovski que decía que esta etapa debería ser como “esculpir en el tiempo”.
Hecha la película, comienza la última fase que consiste en el lanzamiento de la misma. Ayala afirma que la misma es descuidada y hasta despreciada en nuestro medio. Uno tiene la obligación de hacer conocer bien su película y así recuperar el dinero invertido, opina. Éste es un momento muy agotador, pues para promocionar el filme se debe viajar y recurrir a diferentes medios para difundir la película.
Esta fase es mucho más dura, con la actual tendencia mundial de los malls, en los cuales existe una gran cantidad de salas donde se exhiben películas que son promocionadas intensamente a escala mundial mediante la televisión por cable, internet, etc.


¿CÓMO SE INVIERTE?

En cuanto a la utilización de recursos económicos, primero se debe contar con una inversión fija en equipos, explica Ayala. Del total que se invierte para hacer una película, que en el caso de La huerta ronda los 100 mil dólares, un 40% se destina al pago de salarios de técnicos y de actores.
Ayala afirma que siempre dice a sus actores y colaboradores: “Voy a pagar poco, pero voy a pagar, conmigo no van a tener problema en cobrar”, lo cual funciona bien.
Los gastos de orden logístico ocupan el segundo lugar. Alimentar a 80 personas durante 40 días es caro, afirma Ayala. Otros gastos de logística se destinan al transporte, a la gasolina, escenografía, vestuario, imprevistos, vidrios que se rompen, etc. Todo ello constituye un 30% de la inversión.
El restante 30% se emplea en la promoción de la película, que implica desplazamientos, presentaciones, etc.
La campaña de presentación para La huerta duró dos meses, divididos en tres momentos: el primero consistió en lanzar la película, el tráiler, el afiche, en fin, todo para hacer conocer la película. El segundo momento estuvo compuesto por una gira nacional, que llevó al director tarijeño a las ciudades del eje central donde presentó su película en distintos escenarios; a partir del 15 de abril esta fase continuará y además se presentará la música de la película, que estuvo a cargo del grupo “1 + 1”. El tercer momento comenzará con las distintas premieres y otras actividades, como las visitas a medios y las presentaciones, no sólo de los actores, sino también del tema de la película y otras actividades.

PLANES FUTUROS

Ayala afirma que Toborochi Films continuará como una productora de cine. Posteriormente al estreno de La Huerta, se dedicarán a la difusión del documental Tarija, Valle Central, dedicado a la cultura tarijeña, el cual ya fue estrenado, pero no fue promocionado para que no entorpezca la difusión y exhibición de La huerta. En cuanto a la producción de nuevas películas, uno de los proyectos más avanzados es La casa de piedra, que ha recibido un pequeño aporte de Ibermedia. Esta historia narra el retorno de un ex guerrillero a Tarija después de 40 años.
Otros proyectos del director son Luna de verano, que aborda la crisis de una pareja de mediana edad, y Gringo Limón, que está dedicada a retratar la vida del conocido personaje tarijeño del mismo nombre. Un personaje, dice Ayala,”que expresó a cabalidad un tipo tarijeño dotado de una fuerte carga existencial; una persona que, a su manera, vivía permanentemente al límite”.
El realizador, además, trabaja junto al hijo del Gringo Limón, Virginio Lema, que es uno de los actores principales de La huerta.

viernes, 12 de abril de 2013

ERBOL: Estrenarán la película "La Huerta"


El filme “La huerta”, de Rodrigo Ayala, que refleja la vida de una familia de clase media tradicional en la ciudad de Tarija, será estrenada el 2 de mayo en la capital chapaca y posteriormente el 9 de mayo en las ciudades de Sucre, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.


“Es una comedia que tiene fuerte dosis de suspenso y humor negro, que describe básicamente los conflictos de una familia clase media tradicional tarijeña. Es una comedia más negra y policial. Tiene buena calidad y narración”, afirmó Ayala.

Se denominada antes la huerta a una vivienda familiar chapaca que se destacaba por su enorme jardín con algunas plantaciones de frutales y muchas flores que en la actualidad se redujo en más casas, parqueos e incluso edificios, tambien refleja eso la película.

Toborochi Films produjo tres filmes entre ellas “Día de boda”, “Historias de singani, vino y alcoba” y a estrenarse “La huerta” que tienen un motivo más narrativo y describen las diferentes facetas de la clase media tradicional tarijeña.

Ficha técnica:

Título: La huerta
Guión y dirección: Rodrigo Ayala
Género: comedia
Duración: 90 minutos
Productora: Toborochi Films

miércoles, 10 de abril de 2013

"La Huerta de tu Amor" (canción de la la película)

El grupo Uno + Uno interpreta su creación musical "La Huerta de tu Amor", canción oficial de la película "La Huerta", con escenas de la misma.